Silué


Chloé primavera-verano 2027: la nueva colección boho de Chemena Kamali
,

Chloé SS27: el regreso del boho que sí queremos llevar

Chloé vuelve a hablar en clave boho, pero esta vez lo hace a su manera. Para primavera-verano 2027, Chemena Kamali retoma los códigos más reconocibles de la maison y los lleva a un terreno más fresco, espontáneo y despreocupado. Flecos larguísimos, encaje, flores, lencería y vestidos que parecen moverse con el viento construyen una colección que entiende el romanticismo desde una perspectiva mucho menos nostálgica.

La inspiración se desplaza entre la costa y el campo, entre una escapada de verano y ese armario que parece no necesitar demasiadas reglas. Hay algo de los años 60 y 70, pero también una sensibilidad muy actual en la forma de mezclar texturas, jugar con las proporciones y enfrentar piezas delicadas con elementos más funcionales. Chloé SS27 no intenta recuperar el boho: lo vuelve a poner en circulación.

Y ahí está precisamente el encanto de la propuesta. Kamali parte de aquello que ya forma parte del imaginario de Chloé y lo transforma en algo que se siente ligero, sexy y muy fácil de imaginar fuera de la pasarela.

¿Qué siluetas definen la nueva Chloé?

La silueta de Chloé para primavera-verano 2027 se construye desde la exageración de lo femenino. Vestidos XL, mangas con muchísimo volumen, blusas vaporosas y faldas que se expanden alrededor del cuerpo crean una imagen deliberadamente romántica, casi como salida de un armario de otra época, pero llevada a proporciones contemporáneas.

Los vestidos son uno de los grandes protagonistas. Algunos aparecen en versión mini, con mangas abullonadas y volantes que recorren la falda; otros crecen hasta convertirse en auténticas piezas de volumen, con varias capas que generan un efecto de doble falda. En paralelo, Kamali introduce trenchs, blazers y pantalones de sastrería, creando un diálogo constante entre prendas estructuradas y otras extremadamente delicadas. Hay trenchs a la cadera y versiones XL, modelos en camel, rosa palo, crema, cuero marrón y negro. El contraste es intencionado: una silueta oversize puede acompañar a una pieza de lencería, mientras que un vestido de encaje puede encontrarse con una prenda exterior mucho más contundente.

¿Qué colores pintan el verano de Chloé?

La paleta empieza en los tonos más suaves y románticos. Blanco, crema, rosa empolvado, baby pink, lila y verde menta construyen una colección que parece bañada por una luz de verano. Pero Kamali evita que todo quede atrapado en una fantasía pastel. El camel, beige, marrón chocolate y negro introducen profundidad, especialmente en los trenchs y las piezas de cuero. Y después aparecen dos auténticos golpes de color: rojo y amarillo, presentes en los impermeables y sus accesorios coordinados.

El resultado es una paleta que va de lo etéreo a lo intenso sin perder coherencia. Una Chloé que puede ser pastel y romántica, pero también oscura, urbana y mucho más contundente.

¿Y qué pasa con los impermeables?

La lluvia también entra en el universo Chloé. Los impermeables aparecen en versiones transparentes y brillantes, con acabados que recuerdan al nylon, y en una gama que va desde el blanco más opaco hasta el rosa, el marrón translúcido y el transparente. Después llegan las versiones de color sólido, especialmente llamativas en rojo y amarillo, acompañadas por sombreros a juego. El resultado tiene algo casi cinematográfico: una prenda pensada para protegerse de la lluvia se convierte en parte fundamental de un look completamente romántico. Funcionalidad y fantasía vuelven a encontrarse.

¿Y los capri? Chloé también tiene una versión inesperada

Entre tanto vestido aparece una de las piezas más curiosas de la colección: el pantalón capri reinterpretado en clave romántica. En rosa baby, rosa empolvado, beige y camel, los diseños tienen una silueta ligeramente napoleónica y terminan alrededor de la rodilla con una especie de estructura de flecos que recuerda a una enagua.

La referencia lencera vuelve a aparecer, pero esta vez aplicada a una prenda mucho más cotidiana. El resultado es extraño en el mejor sentido: un capri que deja de ser básico para convertirse en una pieza casi teatral.

¿Qué texturas hacen reconocible a Chloé SS27?

Aquí es donde la colección realmente cobra dimensión. Encaje, tul, organza, transparencias, flecos y cuero conviven en una misma propuesta, creando una mezcla de materiales que oscila constantemente entre lo frágil y lo fuerte. El encaje aparece prácticamente como un lenguaje propio: en tops, bodies, faldas, vestidos y piezas de inspiración lencera. El tul y la organza aportan todavía más movimiento a las siluetas XL, mientras que las transparencias dejan ver las capas interiores sin llegar a revelarlo todo.

En el otro extremo está el cuero. Especialmente interesante es el cuero envejecido en tonos marrón y negro, aplicado a los trenchs, que aporta una textura mucho más áspera y terrenal frente a la ligereza del encaje. Y entre ambos mundos aparece una de las piezas más inesperadas de la colección: un top metálico formado por grandes flores, con pétalos plateados y centros dorados. Una especie de joya llevada a la ropa que rompe por completo con la suavidad del resto del armario.

¿Qué accesorios propone Chloé para el próximo verano?

Los accesorios siguen la misma lógica de exageración y contraste que domina las prendas. Pero hay uno que destaca especialmente: los sombreros. No se trata de simples complementos añadidos al look. Chloé los convierte en auténticos protagonistas. Aparecen sombreros de ala clásica acompañados por un velo que cae hacia uno de los lados, creando una silueta inesperada entre lo romántico, lo misterioso y lo teatral.

Los encontramos en blanco, negro, rosa empolvado y diferentes versiones de cuero, además de combinaciones con las prendas exteriores. Su construcción resulta especialmente interesante porque recupera la estructura reconocible de un sombrero clásico y le añade un elemento casi fantasmal a través del velo. Es uno de esos accesorios que inmediatamente hacen que el look sea reconocible. Más que completar el estilismo, prácticamente lo construyen.

¿Cómo funciona la joyería?

La joyería mantiene ese espíritu de objeto precioso convertido en parte de la silueta. Las flores aparecen también en este universo, conectando con la gran pieza metálica de la colección y reforzando uno de los motivos recurrentes de la temporada. Perlas y detalles joya acompañan los looks más delicados, especialmente aquellos en los que el encaje y la transparencia ya funcionan como protagonistas. La idea no es sobrecargar, sino introducir pequeños puntos de brillo sobre una colección construida a partir del movimiento de los tejidos.

¿Y el calzado de chloé ss27?

El calzado mantiene la delicadeza que recorre toda la colección con sandalias de tiras finas y una silueta prácticamente minimalista. El tacón bajo, muy cercano al kitten heel, se cruza sobre el empeine y termina en un pequeño detalle de lazo o anudado en la parte delantera. Un diseño limpio, ligero y femenino que deja todo el protagonismo a los vestidos, las transparencias y los volúmenes de la colección.

Foto cortesía de Chloé.

¿Cuál es el gran código de Chloé SS27?

Más que una sola tendencia, la colección parece construirse alrededor de una contradicción: lo enorme frente a lo delicado. El vestido vaporoso frente al trench de cuero. El encaje frente al nylon. La enagua frente a la sastrería. El rosa empolvado frente al negro. El velo romántico frente al impermeable funcional.

Chemena Kamali toma todos esos elementos y los hace convivir dentro de una misma idea de feminidad. Una que no busca ser discreta ni perfectamente pulida, sino exagerada, sensual, libre y ligeramente imprevisible. Y quizás ahí está la verdadera actualización del boho de Chloé: no en repetir sus códigos más conocidos, sino en llevarlos hasta un punto en el que vuelven a sentirse nuevos.

Descubre más desde Silué

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo