Hay algo especialmente atractivo en los looks de verano que no se toman demasiado en serio a sí mismos. El de Patri Gómez es precisamente eso: fresco, femenino y ligeramente arriesgado, pero sin perder esa naturalidad que hace que parezca perfecto para un día de vacaciones. La influencer española acaba de demostrar que el encaje, la transparencia y los colores vibrantes pueden convivir en un mismo estilismo sin resultar excesivos.
La protagonista es una falda de Marfa, la firma turca que convierte el vestuario de verano en una mezcla de feminidad, color y sofisticación relajada. Su diseño en encaje verde lima, completamente transparente y con pequeños detalles de volantes y acabados deshilachados, aporta movimiento y textura a un look que Patri construye alrededor de una idea muy sencilla: dejar que las capas de color hagan todo el trabajo.
La falda de encaje verde lima que se roba todo el protagonismo
La falda es, sin duda, la pieza que hace que este look funcione. De tiro bajo y silueta fluida, está confeccionada completamente en encaje verde lima, con motivos florales que dejan entrever la piel y una capa inferior que se convierte en parte fundamental del estilismo.
Los pequeños detalles de acabado, especialmente en la cintura, aportan un aire ligeramente artesanal a una pieza que, pese a su transparencia, no pierde sofisticación. Es femenina, delicada y llamativa a partes iguales. Y quizá lo más interesante es que no necesita demasiados elementos alrededor. Patri la lleva con una tank top blanca de corte sencillo, dejando que la textura y el color de la falda sean los verdaderos protagonistas.


El truco de estilo: una capa turquesa debajo
En lugar de optar por un bikini blanco, negro o en un tono similar al de su piel, la influencer introduce una capa en turquesa, creando un contraste inesperado con el verde lima del encaje. El resultado es mucho más interesante que una combinación convencional. El color aparece entre las transparencias del encaje y hace que la falda adquiera nuevas tonalidades dependiendo de cómo le dé la luz.
Además, el turquesa conecta con una de las tonalidades más cool de la temporada y demuestra que las transparencias pueden jugar también con el color, no únicamente con la sensualidad.
Una tank top blanca para equilibrar el look
Frente a una falda tan protagonista, Patri apuesta por una de las prendas más sencillas del armario: una tank top blanca. Y funciona precisamente porque no intenta competir. El blanco limpia visualmente el conjunto, mientras que el corte ajustado y minimalista mantiene la silueta equilibrada. Es la típica pieza básica que demuestra por qué los clásicos siguen siendo indispensables incluso cuando el resto del look pide experimentar.
Gafas XL, bolso tejido y unas Havaianas de plataforma
Los accesorios terminan de llevar el estilismo hacia ese punto entre chic y despreocupado que resulta tan atractivo durante el verano. Unas gafas de sol XL negras, con una estética ligeramente deportiva y retro, añaden personalidad al look y contrastan con la delicadeza del encaje. En la mano, Patri lleva un pequeño bolso marrón de construcción tejida con cuentas, que introduce otra textura y mantiene la paleta de accesorios bastante limpia.
Y en los pies aparecen unas Havaianas de plataforma, probablemente uno de los detalles más importantes para entender la actitud del look. Porque podrían haber sido unas sandalias delicadas o unos tacones, pero las plataformas hacen que todo se sienta mucho más relajado, joven y contemporáneo.

¿Dónde encontrar la falda de encaje de Patri?
La falda que lleva Patri Goez pertenece a Marfa y puede encontrarse a través de la propia firma. Su precio es de 260 euros y está disponible en talla estándar, por lo que se plantea como una pieza de talla única. Es, además, de esas prendas que funcionan como protagonista absoluta del look: basta combinarla con básicos sencillos para dejar que el encaje, la transparencia y el contraste entre el verde lima y el turquesa hagan todo el trabajo.
El look de Patri Goez confirma que este verano el encaje, las transparencias y los colores vibrantes pueden convivir en un mismo estilismo sin perder naturalidad. Una falda de Marfa, un contraste inesperado en turquesa y los accesorios adecuados bastan para convertir una pieza especial en el protagonista absoluto del look.
